Bombilla incandescente
La bombilla tradicional de filamento: muy barata pero ineficiente, malgasta el 90% de la energía en calor. Retirada del mercado en la UE desde 2012.
Qué es Bombilla incandescente
La bombilla incandescente es la lámpara clásica que produce luz calentando un filamento de wolframio hasta la incandescencia. Da una luz cálida y agradable y un índice de reproducción cromática perfecto, pero su eficiencia es pésima: solo unos 10-15 lúmenes por vatio.
Cómo funciona
La corriente atraviesa el filamento, que ofrece resistencia y se pone al rojo blanco, emitiendo luz... y, sobre todo, calor: alrededor del 90% de la energía se va en forma térmica. Por eso una bombilla de 60 W ilumina menos que un LED de 8-9 W y, además, calienta. La UE prohibió su venta gradualmente entre 2009 y 2012.
Consejos para ahorrar
Si todavía te queda alguna incandescente o halógena, sustituirla por LED es de las inversiones que antes se amortizan: un LED equivalente gasta 6-8 veces menos y dura mucho más. No tiene sentido "gastar las viejas hasta que se fundan" si están muchas horas encendidas.
Datos de interés
- La incandescente comercial moderna deriva de los trabajos de Edison y Swan a finales del siglo XIX.
- Convierte en luz visible apenas el 5-10% de la electricidad que consume.
- Una bombilla incandescente dura unas 1.000 horas; un buen LED, 15.000-50.000 horas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se prohibieron?
Por su bajísima eficiencia energética. La UE las fue retirando del mercado entre 2009 y 2012 para impulsar halógenas eficientes, fluorescentes compactas y, finalmente, LED.
¿Puedo seguir usando las que tengo?
Sí, no es ilegal usarlas; solo está prohibida su venta. Pero energéticamente compensa cambiarlas a LED, sobre todo las de uso frecuente.
¿La luz del LED es igual de cálida?
Hoy sí: hay LED de 2.700 K (luz cálida) que imita muy bien a la incandescente, e incluso con función "warm dim" que se vuelve más cálida al regular.